El Plural / Política. 

V.V.

 

Rechaza archivar la querella de Manos Limpias porque encuentra indicios de prevaricación

El juez del Tribunal Supremo Luciano Varela ve motivos para sentar en el banquillo a su colega de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por la investigación que éste abrió sobre los crímenes del franquismo y de la guerra civil. El alto tribunal ha dictado hoy una resolución en la que no fija la fecha del juicio oral, pero tampoco archiva la demanda del pseudo sindicato ultraderechista Manos Limpias a la que más tarde se sumó La Falange tal y como había pedido la Fiscalía en reiteradas ocasiones. Luciano Varela cree que hay indicios de que Baltasar Garzón pudo cometer un delito de prevaricación al abrir diligencias para investigar los crímenes cometidos durante la guerra civil y el franquismo, y ha emitido un duro auto en el que advierte al magistrado de la Audiencia Nacional de que los fines altruistas con los que comenzó esta causa no le eximen ni atenúan las posibles responsabilidades penales en las que ha podido incurrir.

No archivará la denuncia de Manos Limpias
De esta manera, el Supremo rechaza la petición de Garzón, respaldada en múltiples ocasiones por la Fiscalía, de archivar la denuncia que interpuso contra él el pseudo sindicato Manos Limpias, y a la que más tarde se unieron las organizaciones ultraderechistas Libertad e Identidad y La Falange. Garzón, que fue recibido con aplausos por las asociaciones de memoria cuando declaró ante el alto tribunal en septiembre, rechazó que hubiera cometido delito alguno al declararse competente para instruir esta causa.

Voluntad de "ignorar" la Ley de Amnistía
Sin embargo, en la resolución dictada hoy por Varela se asegura que el juez de la Audiencia actuó “con la finalidad de eludir la decisión del legislador sobre el régimen de localización y exhumación de las víctimas de los horrendos crímenes del franquismo”, y subraya que dichos crímenes fueron “erigidos en aparente objeto del procedimiento, sabiendo que esto había sido objeto de amnistía por las Cortes democráticas de España”. Además, Varela considera que Garzón “decidió conscientemente ignorar u orillar” la “voluntad” que expresaron las Cortes a través de la mencionada Ley de Amnistía de 1977.

Incoación injustificada
Varela afirma además a lo largo de las 55 páginas que dura su resolución que Garzón era consciente de que no era competente para instruir la causa y de que “no existían hechos con relevancia penal subsistente que justificaran la incoación de un procedimiento penal”. También insiste en que considerar los crímenes del franquismo como “delitos de lesa humanidad no autoriza a reavivar una responsabilidad penal que ya se había extinguido por la amnistía decretada por el poder legislativo”.

Garzón puede recurrir la decisión
Estos hechos, asegura el juez, pueden ser constitutivos del “delito de prevaricación” del que le acusan Manos Limpias y el resto de querellantes. Por ello, Varela insiste en la necesidad de juzgar a Garzón, aunque no fija una fecha para la apertura del juicio oral. El magistrado de la Audiencia puede todavía recurrir esta decisión, que no es firme, ante la Sala en el plazo de cinco días.