Últimas noticias

Encontrados restos de fusilados en la fosa de Cazalla de la Sierra

MARIA SERRANO Cazalla de la Sierra (Sevilla)

El enterramiento podría albergar los cuerpos de hasta 300 personas

Los trabajos de exhumación en la fosa de Cazalla de la Sierra (Sevilla) han comenzado a dar sus frutos. Después de poco más de un mes del inicio de las excavaciones, el pasado 20 de julio, y a tan sólo 70 centímetros de la superficie, se han hallado ya ochos cuerpos con evidentes signos de violencia: orificios de entrada y salida de balas, huesos rotos o manos atadas a la espalda narran las huellas del horror.

Elena Vera, una de las arqueólogas de Arq Cuatro, encargada de la exhumación, se muestra conmocionada a pie de fosa, de 21 por 5 metros y una profundidad de 2,18. "Son hombres y mujeres. Aún no sabemos la edad. El trabajo ha sido lento por las seis fosas naturales de los años 50 y 60 que se encontraban en el mismo terreno.

Gracias a los testimonios de los ancianos, llegamos a la fosa de la Guerra Civil, a ocho metros del monolito dedicado a los fusilados, donde se creía que se encontraban", explica Vera.Las víctimas, según los investigadores locales, son hombres y mujeres de entre 17 y 65 años, fusilados entre el otoño de 1936 y 1937.

"Las posturas no son ordenadas, algunas cabezas miran hacia el norte, otras hacia el sur, algunos se encuentran retorcidos entre el lodo", añade Vera. Entre el fango húmedo de la Sierra Norte de Sevilla, donde se ubica el municipio, aparecen historias ya conocidas, las de los cinco primeros familiares que pusieron en marcha el proyecto de la apertura de la fosa, en el año 2004.

Labor de identificación

Una subvención de 54.000 euros por parte del Ministerio de la Presidencia permitirá continuar las labores hasta octubre, cuando comiencen las lluvias. "Después de haber comenzado las excavaciones se han acercado muchos a preguntar si está allí su familiar. Antes todo había sido silencio", explica Rafael López, presidente de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía.

Se calcula que hay unos 300 cuerpos, 300 historias que pronto serán escritas.Se calcula que hay unos 300 cuerpos, 300 historias que pronto serán escritasEntre las víctimas se encuentra José Campos, El Pepino, y su mujer, Antonia González. Ambos eran jornaleros de Cazalla de la Sierra.

 Su nieto José Barrera Campos no pide ya justicia: "Lo único que quiero ya es darle la última alegría a mi madre, aunque ya no esté conmigo". Una madrugada del otoño de 1936 Antonia González fue detenida por la Guardia Civil. "A mi abuela la raptaron y nunca más volvieron a verla. Mi abuelo estuvo un tiempo huido, pero tristemente compartieron el mismo final. Mi madre tenía 20 años cuando ocurrió todo aquello. Aquel episodio marcó su vida", explica.

Junto a ellos esperan encontrarse varios miembros de la última corporación republicana de Alanís de la Sierra: el alcalde José García Galindo y el teniente de alcalde Manuel García Espínola y el jefe de la estación de tren, Pedro Doctor Arruga.Lo más complejo en el proceso será la labor de identificación, aunque la arqueóloga asegura que "la principal labor será la de exhumar los máximos cuerpos que sean posibles, antes del mes de octubre e individualizarlos en cajas". Luego vendrá la identificación. 

 

Hallan los primeros 70 cadáveres en La Pedraja

EFE | BURGOS

El deterioro de los restos encontrados en la fosa común complica la identificación de estas víctimas de la Guerra Civil

Los trabajos de exhumación en la fosa de La Pedraja han sacado a la luz entre 65 y 70 cuerpos que se encuentran en un estado muy deteriorado, lo que hará muy complicadas las labores de identificación. Así lo aseguró Miguel Ángel Martínez Movilla, presidente de la Asociación de familiares de personas asesinadas en los Montes de la Pedraja, quien precisó que las labores de exhumación podrán concluir esta semana.

 

La humedad y acidez del terreno parecen ser las razones por las que los cuerpos hallados se encuentren muy deteriorados y descompuestos, lo que ha conllevado una labor muy complicada para contabilizar los cadáveres, muchos de ellos superpuestos. Estos serán clasificados, numerados e introducidos cada uno en una caja para ser trasladados a los laboratorios de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, en San Sebastián, donde se intentará su identificación.

 

En este sentido, Martínez Movilla subrayó que para las familias es «importante» poder identificar los cuerpos, aunque ha matizado que si no se puede conseguir, la solución, que habría que tratar en una reunión con todas las familias, podría ser enterrarlos en un panteón en el cementerio de Villafranca Montes de Oca (Burgos).

 

En un mismo panteón

 

Sugiere la posibilidad de que pudiesen enterrarse todos los restos en sus respectivas cajas en un mismo panteón y colocar una placa con una leyenda de lo que representa. Martínez explicó que, sin ninguna duda, «en el monte de La Pedraja quedará el hecho histórico que ocurrió con los fusilamientos y todos los años se seguirá haciendo el acto de reunión y homenaje que rinden las familias».

 

El hallazgo de la fosa y los cuerpos sepultados en ella confirman plenamente lo que la agrupación de familiares de las personas asesinadas en los montes de La Pedraja preveía. Según las investigaciones de los familiares, cuando se desencadenaron las muertes se transportaban en camionetas los cadáveres procedentes de las poblaciones represaliadas, que a modo de «paseíllo» eran conducidas hasta el paraje de La Pedraja. También en otras ocasiones las personas eran llevadas hasta este paraje en plena montaña para ser fusiladas.

 

El presidente de la asociación de familiares asesinados en el entorno de La Pedraja incidió en que se va a continuar con los trabajos de localización de más fosas en estos mismos montes, ya que se sospecha en la zona pueden encontrarse los cuerpos de unas trescientas personas que fueron fusiladas.

 

 Todos los años, en este paraje, desde casi el inicio de la democracia, se convoca un homenaje a las víctimas de la represión por parte de familiares y amigos llegados de las comarcas burgalesas de Briviesca. Pero también de Miranda y La Rioja, que sumarían un listado de 65 nombres y apellidos de víctimas supuestamente enterradas en ese entorno. También en esta zona hay un monolito colocado en memoria de los españoles defensores de la libertad y la democracia, con una placa que dice «No fue inútil su muerte, fue inútil su fusilamiento». 

 

 
<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Página 1 de 167
Buscar
Acceso Usuarios
Visitantes
mod_vvisit_counterHoy46
mod_vvisit_counterAyer210
mod_vvisit_counterEsta Semana1076
mod_vvisit_counterSemana pasada1528
mod_vvisit_counterEste mes611
mod_vvisit_counterMes pasado6815
mod_vvisit_counterTotal Visitantes212753